
VACIAMOS ALCARRÀS trabaja en el Segrià con una idea sencilla y comprobable: el presupuesto de un vaciado se puede cerrar antes de empezar siempre que alguien se tome el trabajo de medir bien la vivienda.
Los sustos que nos cuentan las familias vienen casi siempre del mismo sitio, de una cifra dada por teléfono en dos minutos sobre una descripción vaga, que luego se ajusta cuando el equipo ya está dentro. Nosotros invertimos ese orden: primero la medición, después el número, y ese número por escrito con su desglose. El primer día cuesta un rato más; los siguientes se viven mucho más tranquilos.
La medición es corta y concreta. Recorremos todas las estancias con los armarios abiertos, subimos a la falsa, entramos en el trastero, salimos al patio, al corral, al garaje y al almacén, anotamos el ancho y el giro de la escalera y comprobamos en la calle dónde puede esperar el camión.
De ahí salen los cinco datos que forman el precio y también las horas reales de trabajo. Quien prefiere ahorrarse la visita graba ese mismo recorrido con el móvil y recibe la hoja igual de detallada dentro del día.
Plazo de entrega firmado junto al importe
En el Segrià la fecha suele apretar tanto como la cifra. Detrás de un vaciado hay una firma en la notaría de Lleida, un comprador que quiere ver la casa despejada, una entrega de alquiler o unos albañiles con la agenda cerrada.
Por eso el número de jornadas y el día de devolución de llaves van en el mismo documento que el importe, y salen del mismo cálculo: plantas, volumen, ancho de escalera y distancia hasta el punto de carga. Cuando el calendario va muy justo, valoramos también la opción de reforzar el equipo y comprimir el trabajo en menos días, con su coste al lado para que puedas elegir.
Lo que sale por la puerta tiene su propio recorrido, decidido antes de bajarlo. El mobiliario en buen estado y los electrodomésticos que arrancan se apartan para reventa o para entidades de reutilización; la ropa aprovechable va a textil; el hierro, el cobre, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya en la casa y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante.
Lo que agota sus salidas entra en planta con su tasa, anotada como partida propia para que cada euro tenga origen visible.
Lo de la familia se aparta el primero
En una casa heredada esa es la parte que más nos importa. Los documentos, las escrituras, las joyas, los álbumes y las cartas se guardan en cajas y se entregan en mano a la familia, y cada cajón se revisa antes de vaciarse. Del equipo interesa lo comprobable: gente acostumbrada a escaleras de tramo corto y rellanos justos, que protege peldaños, barandilla y jambas antes de bajar el primer mueble, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la discreción que pide entrar en la casa de alguien.
Y el cierre es siempre igual: todas las estancias barridas, reportaje del antes y el después, justificante del gestor y llaves devueltas en mano a quien nos las confió. Tienes el trabajo explicado paso a paso y la relación de barrios y pueblos que atendemos.
Empresa de vaciado de pisos del Segrià
Queremos que en el Segrià pedir un vaciado se parezca a pedir cualquier otro presupuesto serio: alguien viene, mide, entrega una hoja con las partidas y una fecha, y cumple las dos cosas. Eso nos obliga a dedicar tiempo a la medición y a decir con claridad cuánto suma una falsa llena o un corral con maquinaria, aunque sea más cómodo dejarlo para el final. El beneficio es que quien nos escribe sabe exactamente dónde está desde el primer mensaje.
El objetivo con el que trabajamos en el pueblo
Misión
Conseguir que en Alcarràs cualquiera pueda saber, antes de dejar entrar a nadie en su casa, cuánto va a costar el vaciado y qué día tendrá las llaves de vuelta, con las partidas del precio a la vista y el plazo escrito en el mismo documento.
Visión
Que vaciar la casa de la familia deje de ser una incógnita y se convierta en una gestión previsible en todo el llano de Lleida, con la cifra medida, el destino de cada cosa declarado y una fecha que se cumple, lo mismo en una casa del Centre que en un bloque de la Bassa.
Cómo trabajamos en cada casa que vaciamos
Nos guían cuatro reglas: medición, porque el número llega después de recorrer la casa entera; palabra escrita, porque lo que se firma el primer día es lo que se cobra el último; decisión del cliente, porque cualquier cambio se enseña con fotos y se aplica con tu visto bueno; y respeto, porque en una casa de familia se entra con discreción y lo que se ve allí se queda allí.
Medición
El número llega después de recorrer la casa entera, falsa y corral incluidos, y no antes.
Palabra escrita
Lo que se firma el primer día es lo que se cobra el último, importe y fecha a la vez.
Decisión del cliente
Cuando aparece algo nuevo, se enseña con fotos y se aplica con tu visto bueno por escrito.
Respeto
En una casa heredada se entra con discreción: lo personal se aparta, se entrega y se queda en familia.
Garantías: importe, plazo y destino de cada cosa
Nos comprometemos a tres cosas concretas: el importe cerrado antes de la primera caja, el plazo firmado junto al precio con día de entrega de llaves, y el destino declarado de todo lo que sale, con justificante de gestor autorizado a disposición de quien lo pida. Aquí tienes el detalle del trabajo.
Hasta dónde alcanza cada garantía
Importe cerrado antes de empezar
La cifra de la hoja de presupuesto es la que se cobra al devolver las llaves.
Plazo firmado junto al precio
Jornadas de trabajo y día de entrega constan en el mismo documento y se reservan al aceptar.
Destino declarado de todo lo que sale
Cada fracción acaba en reventa, en reutilización o en reciclaje, y el justificante del gestor está a tu disposición.
Equipo asegurado para vaciar casas del Segrià
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se puede repetir y explicar, un conocimiento fino del parque de vivienda del pueblo —qué calle admite camión, qué escalera obliga a despiezar, qué bloque tiene ascensor de cabina corta— y una cadena de destinos con entidades de reutilización y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un papel firmado.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor para trabajos en vivienda, patios y zonas comunes
Presupuesto con importe y plazo cerrados por escrito antes de empezar la primera jornada
Desglose por partidas a la vista: jornadas de equipo, portes de camión, kilos por fracción y tasas del gestor
Cambios sobre lo previsto enseñados con fotos y aplicados solo con visto bueno escrito del cliente
Separación por materiales ya en la vivienda: metal, madera, textil y aparatos eléctricos, con entrega a gestor autorizado y justificante
Documentos, joyas, fotografías y objetos personales apartados en cajas y entregados a la familia
Peldaños, barandilla, jambas y ascensor protegidos, barrido final y reportaje del antes y el después
Dudas sobre el vaciado: accesos, falsas y permisos
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, lista para venderse, alquilarse o entrar en reforma.
Incluye sacar todo el contenido de las estancias, los armarios empotrados, la cocina, el trastero, la falsa, el patio y el garaje; desmontar el mueble que la escalera pide despiezar; clasificar en origen el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos; apartar los documentos, las joyas y las fotografías para la familia; llevar lo aprovechable a reventa o a entidades de reutilización y el resto a gestor autorizado con justificante; y terminar con un barrido de todas las estancias y un reportaje del antes y el después.
Es distinto de una mudanza, donde el contenido viaja a otra casa, y de una limpieza, que actúa sobre la vivienda ya vacía.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
El precio se forma con cuatro partidas y las enseñamos separadas para que se pueda comparar: las horas de equipo, los viajes de camión, los kilos por fracción y las tasas del gestor autorizado.
Sobre esa suma resta lo aprovechable, porque el mobiliario en buen estado, los electrodomésticos que arrancan, el hierro y el cobre tienen salida y aligeran la cuenta. En Alcarràs un piso pequeño con ascensor arranca en torno a los 450 euros y una casa grande con falsa, patio y almacén puede acercarse a los 2.000.
La cifra concreta sale siempre de la medición, nunca de una tarifa por metro cuadrado, y una vez firmada es la que se cobra al terminar.
¿Qué se mide para dar el precio?
Cinco cosas, y las cinco caben en una visita corta o en un vídeo de dos minutos. Los metros y el número de plantas, porque subir y bajar es lo que más tiempo consume. El volumen aproximado, sumando armarios llenos, falsa, trastero, patio, corral, garaje y almacén.
El tipo de contenido, ya que el mueble macizo, la ropa, el papel y la chatarra pesan y viajan de forma distinta. El acceso, es decir, si hay ascensor o escalera, cómo es el giro y dónde puede esperar el camión.
Y qué parte pide tratamiento aparte, como los aparatos con gas, los fitosanitarios del almacén o los restos de obra guardados en el patio. Con esos cinco datos la cifra se puede cerrar con confianza.
Pide el presupuesto por escrito antes de que entre nadie
690 220 944