
Fuera del casco, el término de Alcarràs se reparte en partides de regadío llenas de caminos, y en ellas quedan masos, casetes de camp y almacenes agrícolas de todos los tamaños. Muchos siguen en uso; otros llevan años cerrados desde que la familia dejó de cultivar o desde que el último que vivía allí se trasladó al pueblo.
Vaciar una construcción del campo tiene sus propias reglas. El camino de acceso decide qué vehículo puede llegar, la falta de corriente obliga a trabajar con generador y foco propios, y la distancia hasta la planta de tratamiento se convierte en kilómetros que conviene tener contados antes de dar ninguna cifra.
Encargos de vaciado por herencia y venta
Nos llaman familias que venden la finca y necesitan entregarla despejada, herederos que reciben un mas que nadie usa desde hace veinte años y agricultores que cierran una campaña, cambian de almacén o dejan la actividad y quieren recuperar el espacio limpio.
En estos casos la visita de medición vale más que cualquier vídeo, porque hay que ver el camino, comprobar el firme y calcular la vuelta hasta la planta. Vamos, lo miramos con el propietario y la hoja sale con los kilómetros, los viajes y las jornadas al lado del importe.
Casas y almacenes que vaciamos en les partides d’Alcarràs
El mas clásico levanta dos alturas de muro grueso, con la cocina y la despensa abajo, dormitorios arriba y un pajar o una cuadra pegados al cuerpo principal. Alrededor aparecen el pozo, la balsa de riego, el horno y a menudo un cobertizo añadido con los años para guardar el tractor pequeño y la herramienta.
El acceso pasa por el camino: si está firme y ancho, el camión llega hasta la era y la carga se hace a un paso; si es estrecho o queda blando tras el riego, se trabaja con un vehículo menor que hace lanzadera hasta el punto donde el camión aguarda. Esa opción se decide en la medición y queda escrita con sus viajes.
Masos habitados en su día
Vivienda de campo con cocina, dormitorios arriba y cuadra o pajar anexos.
Casetes de camp y cobertizos
Construcciones pequeñas con aperos, riego y material de temporada.
Almacenes de fruta
Espacios con cajas, palés, cintas y cámaras que quedaron en desuso.
Caminos de la huerta
Accesos de tierra que marcan qué vehículo entra y cuántos viajes hacen falta.
Pasos del vaciado, de la medición a las llaves
La jornada se organiza pensando en la luz y en el firme del camino. Se empieza pronto, se coloca el vehículo en el punto donde puede maniobrar y girar, y se monta una zona de clasificación en la era o en el patio para no tener que ordenar la carga dentro del camión.
Después se vacían primero los anexos, que son los que aportan volumen, y se remata la vivienda con la luz de media tarde. Si el mas conserva agua y corriente, mejor; cuando no las tiene, llevamos generador y focos, y eso figura anotado como medio propio dentro del encargo.
Medición de la vivienda
Recorremos las estancias con los armarios abiertos y sumamos falsa, patio, corral, garaje y almacén. Anotamos metros, plantas, volumen aproximado, tipo de contenido, ancho de escalera y punto donde puede esperar el camión.
Presupuesto escrito con fecha
Te llega la hoja con las horas de equipo, los viajes, los kilos por fracción y las tasas del gestor, cada partida con su importe. En el mismo documento van las jornadas de trabajo y el día de entrega de llaves.
Jornada de vaciado
Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos.
Entrega documentada
Barrido final de todas las estancias, reportaje del antes y el después, justificante del gestor autorizado y llaves de vuelta en mano dentro del plazo firmado.
Recogida de muebles, aperos y cajas de fruta
El contenido mezcla casa y campo. Del interior salen camas, armarios, mesas de tablero, cocinas económicas y menaje; de los anexos, cajas de fruta apiladas, palés, escaleras de recolección, tubos de riego, mangueras, motores, bidones y hierro suelto que lleva décadas al aire libre.
El metal es la fracción reina de estos encargos y se separa desde el primer momento porque pesa a favor en la cuenta. La madera de palé y de caja se agrupa aparte, los aparatos eléctricos se retiran diferenciados y los envases de producto agrícola siguen su circuito específico de recogida, con el justificante correspondiente.
Precio del vaciado según plantas y acceso
Aquí el importe se apoya en tres cantidades distintas a las del pueblo: el estado del camino, los kilómetros de ida y vuelta hasta la planta y el peso de la chatarra, que resta. Una caseta con aperos se despeja en una mañana; un mas con cuadra, pajar y almacén de fruta puede ocupar dos jornadas y varios viajes, todos contados y escritos antes de que empiece nada.
Explícanos cómo se llega a la finca y qué construcciones entran. Desde contacto acordamos la visita y en servicios tienes el alcance completo del trabajo.
Preguntas frecuentes en les partides d’Alcarràs
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Alcarràs la horquilla habitual va de una jornada a tres, y lo que la decide es la combinación de plantas y volumen, no los metros.
Un piso de tres habitaciones en un bloque del Eixample o de la Bassa, con ascensor y el camión a pie de portal, se resuelve en una jornada larga, de la mañana a media tarde.
Una casa entre medianeras del Centre con planta baja, primera y falsa llena pide normalmente dos, porque cada mueble se desmonta arriba y baja por piezas. Y una unifamiliar de els Camps con garaje, corral y almacén puede llegar a tres por puro volumen, aunque la carga sea cómoda.
Ese número de jornadas y la fecha de entrega de llaves van escritos en el presupuesto, junto al importe, desde el primer día.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Las casas antiguas del Centre se mueven, por lo que medimos a diario, entre unos 700 euros y unos 1.800, y la diferencia la marcan tres partidas muy concretas. La primera es la falsa bajo teja, que suele guardar décadas de muebles retirados, colchones, marcos y maletas, y que casi nadie cuenta al pedir precio.
La segunda es la escalera interior, de tramo corto y giro cerrado, que obliga a despiezar el armario y el somier arriba y multiplica las horas de bajada. La tercera es el patio con el corral, la leña, los bidones y las cajas de fruta, un volumen aparte del de la vivienda.
Cuando las tres se miden bien, la cifra se cierra con seguridad y se mantiene hasta el final.
¿Vacías una casa en les partides d’Alcarràs? Te cerramos importe y fecha
690 220 944