
L’Eixample creció en los ochenta y los noventa, cuando Alcarràs pasó de casa de pueblo a bloque de vecinos. Los edificios alcanzan las cuatro o las cinco plantas, reparten dos o tres viviendas en cada rellano y cuentan con ascensor previsto ya en el proyecto, portal con buzones y una acera lo bastante generosa para que el camión se sitúe delante y el paso siga libre. Casi todos incorporan trastero en planta sótano y algunos, garaje comunitario con rampa.
Un vaciado aquí se parece bastante más a uno de ciudad que a uno del casco. La conversación se va enseguida al contenido, porque el acceso queda resuelto en cuanto sabemos el ancho de la cabina y en qué planta está la vivienda.
Encargos de vaciado por herencia y venta
En esta parte del pueblo quien nos escribe suele ser un hijo o una hija que ha trasladado a su madre o a su padre a una residencia de Lleida, o que ordena la vivienda tras el fallecimiento de un familiar. Son pisos comprados en su día por matrimonios jóvenes que ya han cumplido cuarenta años en ellos, y que vuelven al mercado a los pocos meses de quedar libres.
También escriben propietarios que arriendan y quieren entregar el piso despejado antes de firmar el siguiente contrato. En esos casos la fecha manda: el día de entrega de llaves se anota junto al importe y la jornada queda reservada en cuanto aceptas la hoja.
Casas y almacenes que vaciamos en l’Eixample
El piso característico ronda los noventa metros, con recibidor, salón con galería cerrada al patio de manzana, cocina con lavadero al fondo y tres o cuatro dormitorios. Muchos mantienen el armario empotrado de puerta corredera del proyecto y un altillo sobre el pasillo donde viven las maletas y la ropa de temporada. La cocina se ha renovado una vez; el resto conserva la distribución original.
La cabina da para una persona con dos cajas apiladas, y el somier de plaza y media entra si se inclina contra el fondo. La mesa de comedor de madera maciza, el armario de tres cuerpos y el sofá de mayor tamaño se despiezan en el propio rellano y viajan por piezas hasta el camión, y ese desmontaje es justo la partida que distingue un bloque de los ochenta de una promoción reciente.
Bloques con ascensor de origen
Cuatro y cinco alturas, con cabina justa para dos personas y una caja.
Rellanos de dos y tres puertas
Espacio para despiezar el mueble grande antes de bajarlo.
Trasteros en planta sótano
Un anexo que suele guardar más volumen del que la familia recuerda.
Acera ancha frente al portal
Sitio para el camión durante toda la jornada, sin cortar la circulación.
Pasos del vaciado, de la medición a las llaves
Se entra temprano, con la acera despejada, y se avisa al presidente de la comunidad para que nadie encuentre el portal ocupado por sorpresa. Se cubre el suelo del rellano y del vestíbulo, se forra la cabina por dentro y el equipo se reparte: dos personas arriba llenando cada viaje y una abajo colocando la carga.
El trastero se vacía en paralelo, mientras arriba sigue el desmontaje, de modo que el camión salga ya completo en el primer viaje. Para cerrar se pasa la escoba por todas las estancias, por el lavadero y por el trastero del sótano, se documenta con fotografías el estado inicial y el final, y las llaves se entregan en propia mano.
Medición de la vivienda
Recorremos las estancias con los armarios abiertos y sumamos falsa, patio, corral, garaje y almacén. Anotamos metros, plantas, volumen aproximado, tipo de contenido, ancho de escalera y punto donde puede esperar el camión.
Presupuesto escrito con fecha
Te llega la hoja con las horas de equipo, los viajes, los kilos por fracción y las tasas del gestor, cada partida con su importe. En el mismo documento van las jornadas de trabajo y el día de entrega de llaves.
Jornada de vaciado
Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos.
Entrega documentada
Barrido final de todas las estancias, reportaje del antes y el después, justificante del gestor autorizado y llaves de vuelta en mano dentro del plazo firmado.
Recogida de muebles, aperos y cajas de fruta
Sale el ajuar completo de una familia: dormitorios con sus mesillas, comedor con vitrina, tresillo, alfombras, mantelerías y una cantidad de ropa de casa que sorprende incluso a los herederos. La línea blanca acostumbra a estar en uso, así que lavadora, nevera y horno se prueban antes de contarlos como aparato eléctrico, porque si arrancan tienen otra salida.
El trastero del sótano añade el bricolaje de treinta años: cajas de herramienta, botes de pintura, una escalera de aluminio, la bicicleta de los hijos y el mobiliario de terraza que se guarda en invierno. Cada familia de material se agrupa antes de entrar en el ascensor y viaja con el justificante del gestor autorizado.
Precio del vaciado según plantas y acceso
Con ascensor y camión delante, lo que mueve la cuenta es la altura, el tamaño de la cabina y el volumen guardado en el trastero y en el altillo del pasillo. Un piso de tres habitaciones se despeja en una jornada, desmontaje incluido. Si la cabina es de las cortas y el mueble grande baja por la escalera, se suman las horas correspondientes y quedan escritas en su línea, con la fecha de entrega al lado.
Cuéntanos la planta, si hay trastero y en qué fecha necesitas las llaves. Aquí tienes el resto de zonas donde trabajamos y, si escribes desde contacto, recibes la hoja con el importe dentro de la misma jornada laborable.
Preguntas frecuentes en l’Eixample
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, lista para venderse, alquilarse o entrar en reforma.
Incluye sacar todo el contenido de las estancias, los armarios empotrados, la cocina, el trastero, la falsa, el patio y el garaje; desmontar el mueble que la escalera pide despiezar; clasificar en origen el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos; apartar los documentos, las joyas y las fotografías para la familia; llevar lo aprovechable a reventa o a entidades de reutilización y el resto a gestor autorizado con justificante; y terminar con un barrido de todas las estancias y un reportaje del antes y el después.
Es distinto de una mudanza, donde el contenido viaja a otra casa, y de una limpieza, que actúa sobre la vivienda ya vacía.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
El precio se forma con cuatro partidas y las enseñamos separadas para que se pueda comparar: las horas de equipo, los viajes de camión, los kilos por fracción y las tasas del gestor autorizado.
Sobre esa suma resta lo aprovechable, porque el mobiliario en buen estado, los electrodomésticos que arrancan, el hierro y el cobre tienen salida y aligeran la cuenta. En Alcarràs un piso pequeño con ascensor arranca en torno a los 450 euros y una casa grande con falsa, patio y almacén puede acercarse a los 2.000.
La cifra concreta sale siempre de la medición, nunca de una tarifa por metro cuadrado, y una vez firmada es la que se cobra al terminar.
¿Vacías una casa en l’Eixample? Te cerramos importe y fecha
690 220 944